¿Por qué posmodernos surrealistas y guachacas?
¿Por qué no?, ¿y por qué en esa secuencia?, ¿por qué no guachacas surrealistas posmodernos, o bien surrealistas posmodernos guachacas?, ¿acaso el orden de los factores no prueba la pluralidad? Lo que importa es que el otro existe y es diferente, cierto, pero importa más comunicarse con él, saber de sus penas y maravillas, y que él sepa de las nuestras. Lo blanco, lo negro, lo gris y lo celeste, el bien y el mal, lo sagrado, lo licencioso, todo cuenta, todo está en la televisión, todo es giga y terabytes a velocidad creciente en una red que está en ninguna parte y no es de nadie.
La pata surrealista
Después de haber instruido proceso a tanto baile de máscaras, es hora de rescatar la poesía de primera mano y la fuga de los astros a la madrugada. Es preciso reconocer que se nos ha legado una libertad espiritual suma. A nosotros corresponde utilizarla sabiamente. En esta hora de relativismos germinativos, redimimos lo mejor de los clubes de ajedrez, los silabarios, el cobre y el parronal atacarán los sueños con su aroma imperturbable. La lógica tiene agujeros en los pies. El amor es un verbo.
La pata guachaca
Seamos claros: las barricas son derramadas por nosotros para el perdón de los formales y la resurrección de la fiesta. El fin justifica el principio. El paraíso tiene puros restaurantes a uno y otro lado de la calle, lo supimos por un finado que volvió para penar a su mujer. Aunque insistan, no daremos recetas porque lo bueno viene de adentro. Tampoco buscaremos explicaciones que quitan la sed. ¿Para qué ser la fuerza que cambie al mundo, si podemos ser el síntoma? Humildemente, nos botamos a cariñosos, a poetas, y a cocineros del mayor asado de la historia. No importa lo que diga la realeza, ya nos comprenderán cuando se parezcan a nosotros (por dentro).


he tenido el gusto de tenerte de visita en mi espacio y me corresponde a mi hacerlo y la verdad me an gustado mucho tus articulos es interesante tu interpretacion ya con tiempo los leere todos ..un beso y asta pronto
Solo restoranes? sin necesidades insatisfechas? no creo en ese paraíso, se llenaría de inapetentes , de melífluos comensales. no, no quiero.
veroca.nunez
Es curiosa tu idea... el paraiso debería aglutinar gente que llegó hasta él con toda una mochila de necesidades insatisfechas... de lo contrario, todos serían una manga de inapetentes "melifluos" dedicados a comer...
Los posmodernos surrealistas guachacas recomendamos volver a las raíces y aplicar un antídoto, quizás un buen plato de erizos con salsa verde podría servir... y botarse a cariñosos nomás, y a poetas sobre todo!
¿no estarás inapetente Veroca? ¿o con el apetito exacerbado?